sábado, 7 de junio de 2014

Salutación blackmetalera


Todo empieza con el clásico debate de bebedores expertos en X género musical.
En el ámbito del metal muchas de estas charlas suelen ser prolongadas,
polémicas y, en ocasiones, salpicadas de ketchup gore. Festejamos que así sea,
nos encanta el discurrir etílico. Sin embargo, toda charla se va al carajo cuando
algún “simple” defiende su falta de postura o juicio acusando que es inútil hablar
de géneros, que no importa lo que pensamos sino lo que sentimos con la música...
palabras más, palabras menos, casi siempre la pregunta retórica es la misma:
¿Para qué tanta clasificación de estilos, distinciones de otros grupos o propuestas
si la música es para escucharse e imaginar lo que cada uno quiera?
En Óbito hemos asesinado muchas caguamas reflexionando la manera en que
se hace y vivimos la música, así fue que decidimos conformar este proyecto para
respondernos ésta y otras preguntas. Lo hacemos teniendo estos puntos como
base:
*Afirmamos que la música, (aveces los lugares comunes hay que repetirlos
porque resulta que no son tan comunes como pensábamos) como una de las
formas del arte, no sólo tiene como fin entretener y poner a bailar al escucha. La
música, expresión compleja y antiquísima, es también el vehículo acústico de
ideas, historias, posturas, sentimientos, recuerdos, sensaciones, etc. En la música
cabe la vida toda de los hombres sobre la tierra.
*Ergo, la música es un fenómeno estético que despierta en cada escucha
cantidad inteligible de pensamientos y que la crítica de música, la discusión sobre
géneros y técnicas de ejecución, etc., es una forma de explicarnos lo que
escuchamos, así como los pensamientos y sensaciones que nos incita. Reflexión
en torno a la experiencia acústica y mi relación con el fenómeno musical:
Me explico por qué me gusta. Paladeó las impresiones o atmósferas que me
suscita. Me cuestiono qué cualidades tiene ésta canción o pieza musical que la
hace única. Las respuestas que nos damos (juicios de valor, técnicos, temáticos,
etc.) son esos términos o juicios que otros cuestionarán, ampliarán o refutarán, en
eso consiste el diálogo. Analizar la música, discutirla, es escucharla con nuevos
ojos.
*Óbito quiere ser esa plataforma de discusión y promoción del Black Metal,
género del Metal Extremo polémico, prolífico y paradójico en todos sus aspectos:
Abierto a la experimentación (Ambient Black Metal, post- Black Metal, Shoegaze,
Black Melódico, Depressive Black Metal) y a la vez procuradores de una tradición que se sigue renovando
sin perder su furia y hambre primera (Black Metal Clásico y True Norwegian Black
Metal).
Estilo al que han prostituido y maquillado (Ghotic, Folk, Black Sinfónico) como al
Trash, al Death y al Heavy, y que pese a ello sigue gozando de salud subterránea,
coherente con sus principios estéticos que se concretan en un profundo desprecio
por la vida (y la forma de vida que nos han impuesto) que ha llevado a estos
músicos a indagar en los terrenos creativos de lo feo, lo grotesco, lo bello y lo
trágico. Técnico y visceral, parodia “tierna” de la muerte, es el género que le
enseñó a gritar la rabia y la desesperación al mundillo sumiso del rock.
Así, con poco más de 29 años de historia, el Black Metal es el estilo del Metal
Extremo al que los colmillos, Incubo perverso, le siguen creciendo para hurgar el
cadáver violado de la belleza... y nosotros somos testigos y participes.
*Deseamos que este proyecto, en colaboración con ustedes, sea pretexto o
punto de arranque para muchas charlas de etílicos descubrimientos metaleros.

La fosa está abierta.

                                                                                            Israel Rojas. 




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